Actualidad
Sábado 12.09.2009
Personajes de la ciudad
Rubén y Valentín, los expertos de la risa
Son padre e hijo y comparten una misma vocación:
ayudar a la gente a enfrentar situaciones complicadas
o malos hábitos de vida utilizando el humor como estrategia
Por Valeria Vera
De la Redacción de lanacion.com
vvera@lanacion.com.ar
Su cara se contrae. Se elevan los párpados inferiores y se anudan los
ojos. Las orejas se adelantan, su mandíbula vibra, la cabeza se echa
hacia atrás y el tronco se estira. Mientras se sonroja y balancea en la
silla, se escapan algunas lágrimas... El clima se quiebra.
Se asoma tímidamente y se prepara para salir. Toma coraje, gana
terreno e irrumpe en el ambiente con una potencia tan grande que
conquista y refuerza su poder contagioso.
(Atención: si demora el video haga doble click sobre la imagen
--no sobre el play-- y se
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Rubén Delauro, el dueño de la
carcajada, da crédito de esa capacidad de la risa. Este fonoaudiólogo,
especializado en foniatría y actor del género del humor, dirige desde
1995, junto a su esposa, Mirtha
Manno, y su hijo Valentín, la
Escuela La Risa y la Salud, donde
enseñan claves para lograr el "automejoramiento personal".
"Cuando la gente pierde su risa, la única manera de recuperarla es
empezar a forzarla. Esto es como hacer gimnasia, hay que hacerlo para
obtener resultados. La risa es liberadora, aumenta el nivel de
endorfinas y el sistema inmunológico. Cuando se fuerza se usan los
mismos músculos que cuando nos reímos en forma genuina. Con el tiempo la
persona podrá dejar de lado la técnica y pasará a reírse naturalmente",
explica Rubén.
En la escuela conviven personas enfermas que quieren sanar y sanas
que quieren aprender. Todas llegan al lugar con distintas expectativas,
pero comparten un fin principal: lograr un cambio de actitud de vida
tomando al humor como estrategia.
En el aula se entremezclan, amas de casa, abogados, psicólogos,
enfermeros y empleados administrativos. Todos superaron la barrera de
los 35 años y buscan ganar confianza, flexibilizar emociones, y mejorar
su autoestima, intentando mostrarse más positivos y menos enojados, más
alegres y menos tristes, más optimistas y menos depresivos.
Pero también están aquellos que habiendo cumplido un ciclo en su
vida, llegan a la propuesta para reencontrarse consigo mismos.
"Vienen muchas mujeres mayores que te dicen: «Me jubilé, ahora me quiero
dedicar a mí»", comenta su director.
Para acceder al poder curativo de la risa, cambiar la manera negativa
de expresarse y estimular el sistema inmunológico, Rubén y Valentín
apelan a la "risa holística", un método que combina conocimientos
científicos, académicos, técnicos y humorísticos.
Con distintas herramientas que van desde el autoconocimiento, la
programación neurolingüística y la psicología hasta técnicas de
visualización y bionenergía, que incluyen viajes a centros energéticos
como el Uritorco o Macchu Picchu, logran que la gente aprenda y se ría
al mismo tiempo.
"No es suficiente conocerse mucho, sino saber qué hacer con
aquello que conocés y cómo aplicarlo. Se trata de empezar a ponerlo en
práctica", aseguran.
Y subrayan que lo esencial en este proceso de convertirse en un
facilitador de la risa es reeducar la mente y cambiar hábitos que se
vienen arrastrando, a veces, de por vida. Lo importante, describen, es
no permitir que el mal humor nos invada.
"Los problemas existen y existirán siempre, pero lo fundamental es
saber cómo tomarlos. Nosotros apuntamos a afrontarlos con una actitud
risueña y apelamos a herramientas que permitan sobrellevar situaciones
complicadas de la mejor manera posible", sintetiza Valentín.