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del libro:
"La Risa y la Salud"
(El nuevo Código de la Risa) Incluimos ambos aspectos pues ya vimos que están íntimamente relacionados. Las personas que integran cualquier sistema social ejercen con el humor y con la risa una función correctora y hasta de castigo de todo aquello que no esté acorde a su propio sistema de valores.
De esta manera, los
individuos y los distintos grupos sociales, destacan sus oposiciones a
través del uso del humor y de la risa, y la crítica que allí va
implícita puede cumplir con esta función correctora y, a veces,
peligrosamente degradante. Así --aclara Alfred Stern (131)-- la libertad
de reírse de las personas, de las instituciones y hasta de los valores
sagrados de una sociedad, es una de las libertades fundamentales del ser
humano. Y no hay
suficiente protección legal contra el uso de esta arma tan aparentemente
inocente y al mismo
tiempo
tan
eficaz.
El resultado de esta
actividad suele ser llevar a la persona, a la institución o a toda la
sociedad hacia el ridículo. Y el ridículo, que aparentemente es
superficial, constituye para mucha gente la más dura de las
sanciones sociales. Un dicho
francés dice: “el ridículo mata”. Y efectivamente, mata los valores que
están
puestos
en
juicio.
De aquí que los artistas no
tengan miedo de la risa. El buen comediante, el buen humorista, nos muestran
con sus ficciones, hasta qué punto algunos de esos valores tienen necesidad
de ser expuestos y degradados para beneficio de la mayoría de la sociedad.
Los que sí temen son quienes están en la mira y son blanco de ese
humor y de esa risa, porque
saben
que
se
lo
merecen. Señala Moody que en París existía una Sociedad para el Humor en las Relaciones Internacionales, dedicada a la promoción del buen humor como medio de aminorar las tensiones entre las naciones. Se ha dicho que el humor debería tener su puesto entre el armamento de las autoridades encargadas del control de las revueltas políticas y sociales, como medio para evitar la violencia durante tales confrontaciones. ¡Que importante si esta postura se llevase efectivamente a la práctica! (89).
¿Usted sabe cómo se dispersa
una manifestación de judíos? Llega la
policía
con
alcancías...
(continúa) | ||
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