No es cierto que para reír mejor hay que
hacerlo último, con unas clases y training adecuado se puede mejor
la calidad del ja ja ja.
“Nos tomamos la risa muy en serio”, admite –con
un guiño- Rubén Delauro, un foniatra y actor que
junto a su mujer, Mirtha Manno, creó la escuela
internacional de automejoramiento
“La Risa
y la Salud”® En
la institución, se dicta el método de
Risa Holística (RH) ®, que
además a las técnicas clásicas para sonreir le agrega
conocimientos de otras disciplinas como la neurolinguística,
psiconeuroendrocrinoinmunlogía (PNI) y
bioenergía.
Para recibir el título de “Facilitador de Risa”, que dura 2 años y
medio, hay cursos cuatrimestrales (con una clase semanal de dos
horas) con un costo de $90 mensual.
“Los más importante es que la gente considere la risa como una
forma de vida”, asegura Delauro, que también dicta talleres
temáticos intensivos (3 horas por $35) sobre depresión y alegría;
estrés y buen humor; y cambio del lenguaje negativo cotidiano que,
entre otras cosas, apunta a erradicar el mal humor y términos
maliciosos como el “me maté de risa”.
Reírse al pisar una baldosa suelta o cuando se pierde un colectivo
tiene más satisfacciones además de cambiar la cara de otario ante
ciertos inconvenientes cotidianos. La psicóloga
María Elena Villa Abrille,
que dicta talleres de la risa, cuenta otros motivos para tomarse
la vida con una carcajada.
“La risa libera endorfinas y esto tiene una
función analgésica; además al reírse el diafragma
masajea órganos internos, baja la presión sanguínea;
genera sensaciones de bienestar y la gente se va distendida”,
cuenta Villa Abrille que trabaja con las distintas vocales de la
risa (ja je ji jo ju) y la relacionas con los chacras de energía.
Además, también existen diversas instituciones a nivel mundial
donde actores y médicos se juntaron para seguir el camino que
popularizó el reconocido
Patch
Adams. En Argentina, esta actividad es realizada por
los “Payamédicos”,
un grupo que se encarga de desdramatizar la situación hospitalaria
y llevar el humor, la risa y la fantasía a las salas de
emergencia.
Para la actriz, Liliana Pécora,
otra de las teacher del humor que da cátedra en su escuela, “reirse
a carcajadas durante 5 minutos equivale a 20 minutos de gimnasia,
es como hacer abdominales –porque se trabajan muchos músculos-
pero mucho más divertido”, comentó a

En sus talleres, una vez al mes con cena
incluida, invita a olvidarse del pensamiento y ponerse en acción
con otros compañeros “que pueden tener 40 años y que juegan con
otras personas como dos chicos que se conocen en un plaza”,
puntualizó la protagonista de “Mujeres de 50”
La risa
a la empresa
Más allá del uso personal, la risaterapia también se emplea con
fines comerciales, por eso cada vez son más las empresas y
organismos que acuden a este servicio.
En la escuela “Risa y Salud”
se dictan servicios para empresas tanto para personal jerárquico
como de planta. “Damos técnicas de humor y liderazgo para
incorporar más humor dentro de la oficina sin pasarse de la línea,
mejorar el vínculo entre empleados y romper competencias
entre áreas”, explicó Delauro que además es autor del
libro "La risa y la salud".
Para la licenciada Villa Abrille “los cursos de risa en empresas
ayudan a mejorar ventas, afianzar relaciones
interpersonales, de hecho en Japón en muchas oficinas
hay departamentos de risa y todos los empleados deben pasar por
allí antes de empezar la jornada laboral para erradicar efectos
negativos”, puntualizó la especialista que nos ayudó a dejar en
claro que una carcajadas demás, no es puro chiste.