Vitalidad. Moreno durante la campaña de
2006, con su silla de ruedas. (AFP)
La agenda del nuevo presidente de Ecuador, Rafael Correa, luce bien
cargada: renegociación con quita de la deuda externa, llamado a una
Constituyente, reingreso a la OPEP, demandas de las mayorías indígenas y
campesinas del país, afectadas por décadas de crisis y saqueos. Quizá
por eso, su vice, Lenín Voltaire Moreno ("son nombres históricos; mi
padre, maestro, los admiraba", dice), se dedicará a asuntos que, sin ser
más livianos son, si cabe, más "alegres".
Moreno quedó paralítico en un asalto que sufrió en 1998. Una bala hirió
su médula y desde entonces está en silla de ruedas. En la campaña había
dicho a Clarín, en Quito, que si ganaba impulsaría un organismo
para fomentar "la risa, el humor y la cordialidad". «él mismo, dijo
entonces, recuperó la alegría de vivir "a través de la risoterapia
y de fomentar la inteligencia emocional". Antes de
vice, fue "motivador", director nacional de Discapacitados, creó una
fundación y escribió libros dedicados al humor.
Ahora, telefónicamente desde su país, confirmó a Clarín que
trabajará en esa dirección, y que atenderá las área social y solidaria.
"No habrá un área específica, sino que desde la Secretaría de Recursos
Humanos, que depende de mí, lanzaremos una campaña que promueva el
humor y la buena disposición en la administración pública para
atender al usuario (y por extensión, que abarque a todos los
ecuatorianos) y con la Secretaría de Turismo trabajaremos en recuperar
el don de la hospitalidad".
La idea de Moreno es "reeducar" a aquellas personas que, al estilo del
colectivero más mala onda de Buenos Aires o aquel personaje de Norma
Pons en un viejo programa de Antonio Gasalla, olvidan que son servidores
públicos. "¿Con premios y castigos?", preguntó Clarín. "Castigos
no. No es esa la idea. Pero sí buscaremos mejorar las condiciones de
trabajo. En una o dos semanas convocaremos a motivadores para que
trabajen con los empleados".
Moreno mismo fue motivador de alegría cuando, tras el ataque que
sufrió y su postración sufrió "grandes dolores y permanencias constantes
en hospitales, hasta que me encontré con el humor, investigué el
tema, di conferencias sobre el humor para la vida y el trabajo... y aquí
llegué".
Licenciado en Administración Pública, 53 años, casado y con tres hijas,
Moreno es muy querido en el entorno de Correa. Ríase, no sea enfermo,
es uno de sus libros. Hace unos días, Correa, que suele ser chistoso
hasta que alguien, incluidos periodistas, lo contradice, comentó en
broma: "Lenín me dijo que si hago un chiste más, empezará a
conspirar...".
Según Moreno, "debemos mejorar la relación del Estado con el ciudadano,
ser tolerantes, recuperar el humor que todos tenemos hasta que lo
perdemos cuando nos instalamos detrás de un escritorio. Será una
campaña novedosa dentro de un proyecto especial para rescatar la
amabilidad", contó a Clarín.
Otros dos proyectos tiene en carpeta: programas para chicos de la calle
y chicos de la cárcel.
"Hay una saturación de presos y presas, y muchas internas viven con sus
niños allí pues no tienen dónde dejarlos, es inadmisible. Vamos a crear
aldeas (guarderías) para que esos chicos tengan una escuela, un
taller y cuidados mientras acompañen a sus padres presos"
Y en la calle, agregó, "también trabajaremos. El neoliberalismo nos
dejó, además de 2 a 3 millones de ecuatorianos exiliados por falta de
futuro, a 700 mil chicos en situación de riesgo, sin escuelas ni
futuro. Eso no es democracia. Trabajaremos para recuperarlos con
establecimientos específicos que incluyan enseñanza y capacitación".
Néstor Restivo
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